Por Javier Blanco -
La ansiedad con que el mercado espera el arranque del nuevo dólar soja parece
inversa al apuro que muestran los exportadores por aprovechar el beneficio.
Esa conclusión
surge de observar que, cumplidas las primeras dos ruedas de entrada en vigor de
la tercera versión del plan de estímulo a la oferta de dólares, no se
registraron aún liquidaciones por la “Cam 9”, la rueda del Mercado Abierto
Electrónico (MAE) rehabilitada desde anteayer para cursar estas operaciones,
con el Banco Central (BCRA) como contraparte, a un valor de $300 por dólar.
Eso obligó al ente
que maneja Miguel Pesce a dosificar ayer sus ventas para lograr al menos un
saldo de intervenciones sobre el mercado oficial positivo en US$2 millones, el
primero tras una racha vendedora que se extendió por 23 ruedas y le hizo perder
unos US$2400 millones de su menguante tenencia, en una jornada en la que el
volumen operado de contado creció hasta los US$301,7 millones.
Los operadores, que
anteayer hablaban de una plaza inoperante por la tardía adaptación de los
sistemas informáticos (relacionada con el tiempo que se tomó el Gobierno para
dar a conocer el decreto que puso en marcha el esquema), vincularon el rezago
que muestran las liquidaciones a cuestiones logísticas. “Es la primera vez en
el año que se habla de cola de camiones en la entrada a los puertos del Gran
Rosario. Eso muestra que el sistema está comenzando a ponerse en marcha”,
apuntaron.
Pero lo cierto es
que aún los precios pactados en el mercado de granos no llegaron a reflejar el
impacto del tipo de cambio diferencial.
Desde el BCRA, en
tanto, sostienen que las empresas exportadoras “tienen que cumplir trámites
administrativos en los bancos y los organismos de control” y aventuran que eso
probablemente las retrase “unos días más”.
Por lo pronto la
demora tiene en vilo al mercado, que sabe que la situación de las reservas
volvió a ser crítica. “Hay ansiedad de que arranque para, a la vez, poder
evaluar el ritmo y el monto de lo que finalmente podría aportar para al menos
ofrecer una etapa de recuperación en las reservas netas que sirva como alivio”,
explica el analista financiero Gustavo Ber.
Según la
información que circuló, el Gobierno espera que la nueva devaluación parcial
del peso permita el ingreso de unos US$8500 millones, “de los cuales US$5000
millones provendrían de la economía sojera y US$3500 millones de economías
regionales, pero estas expectativas podrían resultar optimistas”, advierten
desde Delphos Investment.
Aun así “es curioso
que, ante un mecanismo que ya debería estar aceitado, no se hayan efectuado
liquidaciones en las primeras 48 horas. Vale recordar que, si bien en el primer
esquema no se registraron operaciones el día inmediato posterior al anuncio de
Massa, en la segunda oportunidad (28/11) los exportadores liquidaron US$292
millones, de los cuales el BCRA compró US$192 millones. Pero siendo este dólar
soja el menos atractivo de los tres lanzados, dadas la sequía y la perspectiva
de mejora en el precio efectivo ante un posible cambio de gobierno, es
criterioso dejar correr los días para determinar el grado de adhesión del
sector”, evaluaron desde Portfolio Personal Inversiones (PPI).
Con la mínima
recompra del día el BCRA igual muestra una pérdida por intervenciones sobre el
mercado que ronda los US$516 millones de en lo que va del mes, cifra que a la
vez se eleva a US$3500 millones en lo que va del año.
Esto confirma que
el presente es el peor arranque para un mes de abril y un comienzo de año desde
que existe el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) –recreado a mediados de
2002 y que tiene hoy muy poco de libre y de único– para tratar de controlar la
demanda.
Tal vez por eso el
BCRA ajustó al máximo su operatoria cambiaria en la fecha y, según algunos
operadores, habría sugerido postergar algunas operaciones de venta .“Supongo
que porque querían mostrar al menos que la sangría se detiene”, interpretó unos
de los operadores consultado por La Nación.
Todo se produjo en
una jornada en la que el BCRA validó un ajuste de 0,37 centavos para el dólar
mayorista, que cerró a $213,76 por unidad para la venta. Así, el peso ya se
devalúa oficialmente 2,3% frente al dólar en lo que va de abril y 20,7% en el
año, corriendo de atrás a la inflación. A su vez, el premio por liquidar para
los sojeros se recortó del 42% al 40,35% desde su anuncio a fin de la semana
pasada. ● |