Por Rafael Mathus
Ruiz y María Julieta Rumi - WASHINGTON.– Apremiado por la sequía y apuntalado
por el renovado apoyo de la Casa Blanca a la Argentina, el ministro de
Economía, Sergio Massa, ultima una ofensiva para sumar dólares y fortalecer las
reservas del Banco Central con el fin de garantizar la estabilidad de la
economía a lo largo del año electoral.
El plan del Palacio
de Hacienda tiene tres pilares: un nuevo programa para alentar las exportaciones
agroindustriales y de las economías regionales –un dólar agro, heredero del
dólar soja–, una simplificación del régimen impositivo que grava las
importaciones y el turismo, para unificar los llamados dólar Coldplay, Qatar o
Tecno, y más fondos frescos de organismos multilaterales de crédito.
El nuevo régimen
para alentar exportaciones se anunciaría el lunes próximo.
El esquema
anunciado ayer por Massa será temporal: durará 90 días para productos de las
economías regionales como maní, arroz o vino, y 30 días para la soja. Para
evitar un impacto en la inflación, los productos incluidos dentro del nuevo
programa que se consuman en el país irían acompañados de un acuerdo con las
cámaras empresariales que participan de la negociación.
Con este nuevo régimen,
el Ministerio de Economía espera que se liquiden alrededor de US$15.000
millones en exportaciones hasta octubre.
“El desafío es
impulsar esta medida para fortalecer en el segundo trimestre las reservas y
continuar el camino de estabilización que tiene que recorrer la Argentina”,
dijo Massa a corresponsales argentinos en Washington. “La sequía nos golpeó muy
fuerte. Lo asume el Fondo; lo asumen todos aquellos que entienden el peso que
tiene el sector agroexportador en la economía argentina, y creemos que así como
tomamos medidas para proteger y ayudar con beneficios impositivos a los
productores que fueron víctimas de la sequía, también tomamos medidas para
promover las exportaciones y consolidar al agro en la posibilidad de cumplir
sus contratos y al Banco Central en la posibilidad de fortalecer las reservas”,
indicó.
El nuevo dólar agro
se discutió con el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde nunca
se terminó de digerir el dólar soja –el organismo rechaza la implementación de
tipos de cambio múltiples–, que de todos modos se terminó avalando ante las
enormes dificultades del país para sumar reservas a las arcas del Banco
Central, ahora golpeadas por la sequía.
Para el Fondo, la
acumulación de reservas es de vital importancia porque con esos recursos el
Gobierno luego paga la deuda vigente con el organismo. Además del nuevo dólar
agro, el Ministerio de Economía comenzará a trabajar en una simplificación del
régimen vigente para las importaciones y el turismo.
Aunque existe un
solo tipo de cambio para importar, el dólar oficial, la multiplicidad de
impuestos ha llevado a que, en la práctica, se hable de un dólar Qatar,
Coldplay, Tarjeta o Tecno. Ese también ha sido un tema ríspido en las
discusiones con el Fondo, que, con todo, ha mostrado una notable flexibilidad
para acomodar sus exigencias a las dificultades de la economía argentina y las
limitaciones para implementar un programa de estabilización más amplio y
profundo. “El segundo gran desafío tiene que ver con empezar a recorrer un camino
de simplificación cambiaria a efectos de que todo eso que aparece como dólar
Coldplay, Tecno, empiece a trabajar y a operar en un esquema más unificado”,
dijo Massa.
Reunión del FMI
El ministro y su
equipo comenzarán a darle forma a ese nuevo esquema –sobre el que todavía no
hay ningún detalle definido– para presentárselo al Fondo antes de la próxima
auditoría, en la cual se revisarán las metas del primer trimestre y debe estar
terminada en junio. En el Gobierno esperan que el board del Fondo apruebe la flexibilización
del programa argentino. La reunión del board, aún sin confirmar por el
organismo multilateral, podría ocurrir hoy. El único tema previsto en la agenda
pública del directorio es el préstamo para Ucrania.
En el Ministerio de
Economía aclararon que la idea es comenzar a simplificar los impuestos que
afectan al turismo, los conciertos y algunas importaciones para avanzar hacia
un sistema más simple, unificado.
El último
componente de la ofensiva para sumar reservas y evitar un desmadre mayor de la
economía es ampliar el respaldo de los organismos internacionales. Massa tiene
casi cerrados nuevos programas con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Mundial por alrededor de
US$3000 millones, indicaron fuentes oficiales.
Se trata de fondos
frescos, nuevos, y el último eslabón de lo que el presidente Alberto Fernández
llamó “un puente que nos permita llegar al año entrante” y transcurrir los
próximos meses con “más tranquilidad” luego de su reunión con el mandatario
norteamericano, Joe Biden, en la Casa Blanca.
Así y todo, con las
tres patas de esa ofensiva, en el Ministerio de Economía calculan que aún
faltarán otros US$3000 millones para terminar de transitar el año sin
sobresaltos, más aún teniendo en cuenta que el calendario electoral alentará el
acopio de dólares por la incertidumbre política. Economía confía en que podrá
allanar el camino de aquí hasta fin de año para conseguir esos fondos.ß |