Por Gustavo Ybarra
- Una maniobra política del kirchnerismo frustró ayer la sesión especial del
Senado y estiró una parálisis de esa cámara que ya lleva más de cuatro meses.
Ayer se iban a votar, entre otras leyes, los nombramientos de jueces del fuero
criminal federal de Rosario, que estaban cajoneados por el oficialismo pese a
la escalada del narcotráfico en esa ciudad. La oposición (foto) se retiró del
recinto y la sesión quedó sin quorum.
Con ardides
reglamentarios, el oficialismo logró evitarle a Cristina Kirchner la dura
derrota que hubiese implicado que una mayoría opositora circunstancial se
hiciera con el control de la Cámara alta y lograra aprobar el nombramiento de
tres jueces del fuero criminal federal con asiento en la ciudad de Rosario,
pliegos que el Frente de Todos mantenía cajoneados desde septiembre del año
pasado.
Ante la estratégica
ausencia de la vicepresidenta, la maniobra fue ejecutada desde la conducción de
la Cámara alta por la presidenta provisional Claudia Ledesma (Santiago del
Estero), quien exigió una mayoría calificada de dos tercios para votar la
alteración del orden de tratamiento de los temas que había pedido la oposición.
Esta interpretación fue rechazada por los bloques de Juntos por el Cambio (JxC)
y de los peronistas disidentes de Unidad Federal, que, tras insistir con su
postura y no poder vencer la intransigencia de la titular del cuerpo y luego de
algunos cabildeos, decidieron abandonar el recinto.
Con la partida de
37 senadores, la sesión se cayó por falta de quorum. La salida de los
legisladores fue acompañada por los gritos de los familiares de víctimas de
accidentes de tránsito, que el oficialismo se había preocupado por que ocuparan
los palcos del recinto y que manifestaban su malestar porque el proyecto de
alcohol cero al volante, que podía convertirse en ley, iba a quedar postergado
dos semanas.
Los familiares de
víctimas de tránsito no fueron los únicos “invitados” por el oficialismo que
hicieron oír sus quejas. También lo hicieron asociaciones de sordomu“Nos dos y
parientes de enfermos cardiológicos que pedían el tratamiento de reconocimiento
de la lengua de señas argentina y del programa nacional de cardiopatías
congénitas. Como la sesión se cayó y no tuvieron la oportunidad de manifestarse
desde los palcos del recinto, la señal Senado TV, que responde a Cristina
Kirchner, se encargó de darles aire para que se quejaran a sus anchas contra la
oposición.
Estrategia
oficialista
Que se trató de un
plan orquestado por el kirchnerismo lo dejó en claro la riojana Clara Vega en
pleno recinto, cuando reconoció que fueron los legisladores oficialistas
quienes les habían “dado los horarios para que vengan a la sesión”. A esa
altura, el oficialismo ya había quedado en soledad y logrado su cometido de que
la sesión fracasara por culpa de la oposición.
Nos llenaron los
palcos con familiares de víctimas de accidente de tránsito a propósito, para
presionarnos”, denunció el presidente del interbloque de Juntos por el Cambio,
Alfredo Cornejo (UCRMendoza).
En los hechos, la
sesión terminó fracasando por una discusión reglamentaria. Para evitar discutir
los proyectos que el kirchnerismo intentó imponer a último momento, los bloques
de JxC y los peronistas disidentes de Unidad Federal se pusieron de acuerdo
para alterar el orden del temario, ubicando los que ellos habían pedido tratar
hace dos semanas en primer término y postergando los dispuestos por la
presidencia del cuerpo para otra sesión a convocarse para después de Semana
Santa, el 13 de abril próximo.
La propuesta fue
rechazada por el oficialismo, que insistió en que se discutiera todo el plan de
labor y en el orden que había establecido la presidencia del Senado. Apenas
unos minutos antes, el kirchnerista Marcelo Lewandowsky (Santa Fe) había
pedido, además, tratar sobre tablas la reforma de la Justicia Federal de Santa
Fe que había votado el martes la Cámara de Diputados. “Es un caradura, cuando
presentamos el mismo proyecto en el Senado no quiso firmar y ahora viene a
pedir el tratamiento urgente”, acusó la radical Carolina Losada (Santa Fe) a su
comprovinciano peronista.
La oposición cerró
filas y pidió que se votara su moción. Fue entonces cuando intervino Claudia
Ledesma desde la presidencia y exigió el voto de los tercios para modificar el
orden de la sesión, una mayoría agravada que no contempla el reglamento para
ese tipo de pedidos. La interpretación fue rechazada por JxC. Pero la
santiagueña oficialista y esposa del gobernador Gerardo Zamora se mantuvo en
sus trece y ordenó el inicio de lo votación.
Fue el detonante
que el kirchnerismo había buscado desde el inicio mismo de la sesión. Los
senadores de JxC se levantaron de sus bancas y comenzaron abandonar el recinto.
El paso de baile se vio interrumpido ante la quietud de los miembros de Unidad
Federal, que seguían sentados. Tras algunos cabildeos entre el exoficialista
Guillermo Snopek (Jujuy), jefe de la bancada de peronistas disidentes, con sus
pares de la UCR y Pro, alcanzaron un acuerdo y todos salieron del hemiciclo.
La puja política no
terminó ahí, sino que se trasladó a los salones y
pasillos del
Senado, con acusaciones cruzadas entre el oficialismo y la oposición,
responsabilizándose mutuamente por el fracaso de la sesión. La Cámara alta no
debatía en el recinto desde hacía cuatro meses. “No aceptan que perdieron la
mayoría; pero vamos a forzar una nueva sesión especial”, dijo Cornejo.
“Lamentamos que por imposición antirreglamentaria de la presidenta del cuerpo
se haya visto impedido el desarrollo de la sesión”, denunció la bancada
presidida por Snopek.
Duras
acusaciones
Tras la partida de
la oposición, los senadores del Frente de Todos se quedaron en el recinto con
una serie de expresiones en minoría en las que se escucharon duras acusaciones
contra JxC, al que responsabilizaron por frustrar el tratamiento de proyectos
con costado social.
“Lamentamos esta
actitud”, se quejó el jefe de la bancada oficialista, José Mayans (Formosa),
quien se preocupó por desligar a Cristina Kirchner de la parálisis del Senado.
“Nunca la vicepresidenta dio una señal para paralizar el Senado; eso es de una
falsedad absoluta y esto lo demuestra”, afirmó el presidente del bloque del
Frente de Todos.
“Están empachados
de soberbia”, se sumó la vicepresidenta del interbloque oficialista, la
mendocina Anabel Fernández Sagasti (Mendoza). “Hicieron un gran papelón pero al
fin se cayó el velo porque les mentían a las organizaciones cuando decían que
iban a dar quorum”, agregó la legisladora, rodeada de periodistas.ß |