Por Carlos Lamiral - El Ministerio de Economía está decidido a encontrar recursos donde sea
para financiar el déficit de este año, cuando los pronósticos privados plantean
que por efecto de la sequía van a caer los recursos medio punto del PBI.
Ahora la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tratará de
recaudar $976.000 millones mediante la suspensión de los certificados que les
permiten a los importadores quedar exentos del pago de percepciones del
Impuesto a las Ganancias y del IVA.
La medida, que se
conoció mediante una resolución general publicada en el Boletín Oficial, se
complementa con otras anteriores, como son el cobro de una percepción de 3% del
IVA para el comercio de alimentos y productos de consumo masivo, y la
percepción de IVA para el comercio a través de plataformas digitales.
Técnicamente, no se
trata de un aumento de la presión fiscal, porque son anticipos a cuenta pero empresarios importadores
consultados por Ámbito advirtieron que esto va a generar un incremento de
costos financieros que se van a trasladar a los precios finales.
Mediante la
Resolución General 5339/2023, la AFIP suspendió hasta
el 31 de diciembre el régimen especial, pero los saldos a favor
recién se van a poder computar al noveno mes posterior de la fecha del despacho
de la Aduana. “La suspensión de dicho régimen implica un aumento aproximado
de la recaudación tributaria en términos aduaneros del 20% en IVA y de un 6% en
Ganancias. En términos de ingresos, se estima una cifra cercana a los
$979.000 millones”, señaló la AFIP.
Sebastián
Domínguez, de SDC Asesores Tributarios, indicó que la medida “afectará a
medianas y grandes empresas, como así también a las más pequeñas empresas que
no puedan tramitar el certificado MiPyME por algunos incumplimientos que no
hayan podido subsanar”. Los importadores afectados
deberán anticipar un 6% de percepciones de Ganancias aun cuando
hayan estimado que la declaración jurada que van a presentar por el período
fiscal corriente vaya a arrojar saldo a favor. En casos donde la importación
definitiva de bienes tenga como destino el uso o consumo particular del
importador, la percepción será del 11%.
En cuanto al IVA, los importadores deberán depositar el 20% si los productos
que importan están gravados al 21% y del 10% si están gravados al 10,5%. Domínguez
explicó, a modo de ejemplo, que “la percepción de IVA ingresada en marzo 2023
recién podrá ser computada en la declaración jurada de diciembre de 2023”.
El potencial
recaudatorio de la medida, según dice la AFIP, equivale al 25% del déficit
previsto en el Presupuesto 2023 ($3,74 billones), a lo cual se podría sumar otro billón de
pesos de ingresos como consecuencia la operación de canje de bonos en dólares
en manos de dependencias del Estado. Las reparticiones tienen que vender sus
bonos y destinar el 70% a comprar letras del Tesoro. Está claro que estás
medidas procuran contrarrestar el efecto de la caída del comercio exterior por
efecto de la sequía y la merma de la actividad. Las importaciones registran una
caída en los dos primeros meses del 4,3% y las exportaciones del 15,4%.
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