El presidente
Alberto Fernández será recibido hoy por el mandatario de los Estados Unidos,
Joe Biden, con una agenda que incluye una nueva condena a la invasión de Rusia
a Ucrania, la producción de gas y litio, y los avances en la implementación de
la tecnología 5G en las comunicaciones, donde los norteamericanos se resisten
al avance en la región de las empresas chinas.
La fragilidad de la
economía y el vínculo de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional
también estarán sobre la mesa, luego de las críticas que recibió Fernández en
la cena de anteanoche con empresarios e inversores en el Council of the
Americas. Los ejecutivos criticaron los múltiples cepos al dólar, que
desalientan inversiones, y protagonizaron un contrapunto con el Presidente
sobre los malos resultados de la política económica de su gobierno. En Wall
Street dudan de que Fernández tenga posibilidades de ser reelegido, según participantes
del encuentro.
NUEVA YORK.– El
presidente Alberto Fernández tuvo un encuentro anteanoche en el Council of the
Americas con unos 40 empresarios, ejecutivos, inversores y analistas de Wall
Street con quienes dialogó sobre el panorama económico del país, donde muchas
compañías viven un presente de oportunidades, pero también de avatares. El
cónclave, organizado a último minuto, les dio a las empresas la oportunidad de
tener un contacto directo con el Presidente, pero también dejó a la vista la
grieta que separa las visiones del Gobierno y de una parte del universo
inversor y el mercado.
La cena, que
comenzó a armarse contra reloj la semana anterior, cuando se confirmó la
reunión bilateral con Biden en la Casa Blanca, tuvo entre sus asistentes
ejecutivos de compañías energéticas, alimentarias, farmacéuticas, de bancos y
fondos de inversión con bonos argentinos, tecnológicas, mineras –el litio es
una de las áreas de mayor interés en el país–, de estudios de abogados y
agencias de rating, y también de infraestructura.
El cónclave con los
hombres de negocios incluyó un repaso de la economía y de las oportunidades
económicas del país, pero también algunos de los contrapuntos que suelen
reapetirse cada vez que un funcionario argentino se ve cara a cara con hombres
de negocios en el extranjero: los reclamos de mayor estabilidad y
previsibilidad, y de levantar los múltiples “cepos” que mantienen maniatados
los dólares paralelos, pero también amordazan las inversiones.
Fernández llegó
acompañado por Fabiola Yañez y su comitiva. Lo recibió la CEO del Council,
Susan Segal, quien lo presentó ante los comensales. Fernández brindó un mensaje
y luego respondió preguntas en un ida y vuelta entre el poder político y el
establishment corporativo.
Los inversores
tienen su mirada puesta en las elecciones presidenciales de octubre y en quién
será la persona elegida que terminará liderando el próximo gobierno, sobre el
cual cree que recaerá sí o sí la responsabilidad de hacer el ajuste que el
Frente de Todos esquivó durante los últimos años. En Nueva York, nadie ve a
Alberto Fernández reelegido.
Aun así, para los
inversores la cita fue una oportunidad para verlo, escucharlo y “levantar temas
urgentes” en el cóctel antes de la cena, o después, describió una de las
fuentes consultadas. Una fuente de un banco de inversión de Wall Street, donde
el Gobierno cosecha críticas y tiene un respaldo nulo, y que no estuvo en la
cena, fue tajante al afirmar que a nadie le interesa ya lo que diga Alberto
Fernández, y que es mucho más relevante, por ejemplo, la decisión de Macri de
abrirse de la pelea por la presidencia.
Luego de la
presentación de rigor de Segal, Fernández brindó un mensaje que tuvo los trazos
habituales de los discursos del Presidente: defendió su gestión y los números
de la economía, y remarcó el impacto en la economía de la pandemia del
coronavirus, la guerra en Ucrania, y, ahora, la sequía, y las oportunidades
para exportar litio y gas, una vez que se termine el gasoducto Néstor Kirchner.
Hubo, como era de esperarse, planteos por los múltiples cepos –uno de los
flagelos de las multinacionales–, la falta de previsibilidad y estabilidad, y
la responsabilidad del peronismo en el deterioro de la economía de las últimas
décadas, recopilaron fuentes oficiales.
Alberto Fernández
coincidió en la necesidad de estabilizar la economía, y respondió que el cepo
lo había puesto Macri –aunque su administración luego lo amplió– y “se está
avanzando para resolverlo”. Y rechazó críticas al peronismo por el deterioro de
la economía durante las últimas décadas que planteó uno de los invitados, al
señalar que los ciclos liberales causaron desempleo y endeudamiento, y el
peronismo ha tenido ciclos de estabilidad, crecimiento y desendeudamiento,
señalaron fuentes oficiales, un contrapunto que ya forma parte de un desacuerdo
profundo entre dos visiones del país, y que, además, choca con la realidad de
las estadísticas. “Eso es lo que dicen en el exterior algunos consultores”,
replicó el Presidente, según recopilaron fuentes oficiales, ante el cuestionamiento
al peronismo. “Los ciclos de crecimiento en la Argentina han sido ciclos de
crecimiento en los gobiernos peronistas”, señaló, agregaron las mismas fuentes.
La oposición ha
acusado al gobierno de Fernández de generar un endeudamiento en dólares superior
al de la administración de Mauricio Macri, además de una alta inflación, que
elevó la pobreza. |