Por Patricio
Eleisegui - La decisión de Lactalis, un "peso pesado" de los lácteos
de origen francés, de desprenderse de su última planta
doméstica, sumado a la
salida de la alemana Edding, actualizó la preocupación respecto del éxodo de
compañías extranjeras que sufre la Argentina. En lo que va de la
gestión Fernández-Fernández, y según consultoras
especializadas, suman al menos 25 las firmas multinacionales que
abandonaron el país. Y la perspectiva es de más salidas a partir del contexto
de inflación desatada, fluctuación del dólar e incertidumbre respecto de las
políticas que implementará el Gobierno en el transcurso de los próximos meses.
El movimiento de Lactalis y Edding ocurrió
a escasas semanas de que la chilena Masisa pusiera a la venta sus activos
forestales en las provincias de Corrientes y Entre Ríos. Y de que de la
italiana Enel avance con la decisión de deshacerse de la cuestionada Edesur.
Gigantes de los
supermercados y las tiendas de proximidad, aerolíneas y autopartistas, marcas
de indumentaria y tecnológicas, fabricantes de calzado y productoras de
cosméticos o comestibles, la nómina de firmas que decidieron "levantar
campamento" se dividen en una multiplicidad de rubros que se amplía año
tras año.
¿Por qué se van las
empresas? Desde consultoras como DNI explicaron recientemente que la decisión
de salir del mercado argentino responde a razones coyunturales como la
política económica, las regulaciones existentes y los obstáculos para crecer.
"Argentina
tiene una pérdida enorme en la participación de flujos de inversión extranjera
directa (IED) en el mundo", declaró al respecto Marcelo Elizondo, titular
de DNI, en noviembre del año pasado y en ocasión de confirmarse la partida de
Enel.
En ese sentido,
vale señalar que el stock global de IED creció de 7 a 45 billones de dólares
desde el 2000 a esta parte. Pero que en el ranking de mercados Argentina bajó
del 0,9 por ciento al actual 0,2 por ciento del flujo total. Sólo en
Sudamérica, el país se ubica detrás de Brasil, Chile y Colombia en términos de
captación de inversiones en estos años.
Algo similar
expusieron desde la consultora First Capital Group, que en un informe propio
vinculó a la situación macroeconómica y el escenario de pandemia de 2020 y 2021
como factores que precipitaron el éxodo de compañías extranjeras.
"Fuga" de empresas: las salidas más recientes
A la salida ya
mencionada de Lactalis, Edding, Masisa y Enel, hay que añadirle el final de
operaciones de Dr. Martens, marca emblemática de botas, borcegos y
calzados en general, que puso fin a su negocio en la Argentina en el primer
semestre del año pasado.
La firma dio a
conocer su decisión a través de posteos en redes sociales. "Por razones de
fuerza mayor, desde hoy nuestra tienda online cierra sus puertas en la
Argentina", divulgó la marca para ponerle fin a una experiencia comercial
que inició en 2015
Antes, a principios
de noviembre, la startup de transporte Beat, la primera aplicación en aceptar
los taxistas a su plataforma al mismo nivel y en igualdad de condiciones que
los particulares, anunció que su decisión de dejar de operar en Argentina por
un cambio en su modelo de negocio. La firma comunicó, también, su intención de
centrar operaciones en el mercado europeo.
A inicios de ese
mismo 2022, la peruana Alicorp, dueña de etiquetas
como Okebon, Zorro y Plusbelle, también cesó sus
operaciones comerciales luego de 13 años ininterrumpidos de funcionamiento en
el país.
En un comunicado
elevado a la Bolsa de Valores de Lima, la compañía informó su decisión de
mantener su estructura comercial en Brasil, Colombia y Ecuador. La operación en
la Argentina, notificó Alicorp a la entidad limeña, terminó por generarle un
rojo del orden de los 50 millones de dólares.
Más detalles del éxodo
En el último tramo
del segundo semestre de 2021 dijo adiós la española Ecolumber, especializada en
el cultivo y comercialización de frutos secos, y se despidió MetLife, que
decidió vender su negocio a GST –firma que ya había comprado su unidad
Metlife Seguros de Retiro– en un monto que en el mercado se estima en alrededor
de 8 millones de dólares.
A principios de
agosto de ese mismo año, Dow anunció su la intención de cerrar su
planta en la localidad santafesina de San Lorenzo, decisión que en octubre fue
para atrás luego de intensas gestiones efectuadas por Matías Kulfas y Omar
Perotti, ministro de Desarrollo Productivo y gobernador de Santa Fe,
respectivamente.
Un poco después, a
fines de octubre, la local Georgalos adquirió el 100 por ciento de
las acciones de Alimesa S.A., una planta hasta ese momento propiedad de
Pepsico, ubicada en la provincia de La Rioja, y en la cual se elaboran las
marcas Toddy y Zucoa.
Si bien la marca de
la gaseosa se apuró en informar que la medida no se correspondía con una salida
de la Argentina, lo cierto es que ejecutivos de la filial en el país sí
reconocieron la decisión de la marca de pasar a enfocarse en categorías
estratégicas.
Entre 2020 y 2021,
la lista de empresas multinacionales que dejaron el mercado local o anunciaron
sus intenciones de irse de la Argentina fue aumentando más allá de
los casos emblemáticos como los de Walmart y Falabella o LATAM.
Catarata de salidas
La llegada de la
pandemia del Covid-19 aceleró la salida de los grupos multinacionales que ya
venían trazando estrategias para abandonar sus operaciones afectadas por un
contexto desfavorable por la crisis financiera y económica, el derrumbe del
consumo y, en especial, las medidas regulatorias y cepos varios impuestos por
el Gobierno a casi todos los factores que componen un plan de negocios.
En el grupo de las
que se fueron se destacaron, por ejemplo, empresas productoras de electrónica
como Brightstar, que decidió vender sus activos locales a un jugador nacional
como es Mirgor. O el caso de Glovo que entregó su ruta de delivery a
Pedidos Ya.
Hubo, además,
grandes grupos que mantuvieron sus actividades pero mudaron sus centros de
decisión a países vecinos. Marcas como Nike y Adidas pasaron a comercializar
sus productos de manera tercerizada, esto es, a través de franquiciados
locales.
Además de
LATAM, Air New Zealand estuvo entre las firmas que interrumpieron
servicios en y hacia la Argentina. Cesaron operaciones la farmacéutica
estadounidense Eli Lilly y dejó de vender de manera directa la marca de
indumentaria deportiva Under Armour.
En abril de 2021,
Ferrero notificó su plan para restructurar el negocio doméstico. En 2020 el
desastre fue peor que el registrado el año posterior: Asisc y Petrobras dijeron
adiós de manera definitiva, mientras que la brasileña Peixe vendió la ex
Groupon Argentina a la local Agrupate.com.
En el último mes
siempre de 2020, en cambio, este medio expuso la voluntad de Telefónica de
retirarse de la Argentina, mientras que en noviembre el Grupo De Narváez
se quedó con las operaciones locales de Walmart, luego de firmar un acuerdo con
los propietarios de la cadena de hipermercados oriunda de los Estados Unidos.
En enero de 2020,
la compañía estadounidense de monopatines Lime avisó que dejaba Buenos Aires,
después de haberse instalado en el país en septiembre.
La firma abandonó
la Ciudad junto con otras 11 plazas, incluidas varias en Estados Unidos
(Atlanta, Phoenix, San Diego y San Antonio). También se fue de Austria, Colombia,
Uruguay, Perú, México y Brasil. La retirada en este caso tiene que ver con la
búsqueda de rentabilidad durante 2020.
Luego, en julio, el
laboratorio multinacional de origen francés Pierre Fabre, controlante de marcas
de dermo cosmética como Avène y Ducray, vendió su planta en la localidad de
Virrey del Pino a la local Sidus. También en el transcurso de ese mes, la
autopartista Saint- Gobain Sekurit, fabricante global de parabrisas, cerró su
planta de Campana poniendo fin a 150 empleos. |