Jueves 23 - Por Liliana Franco - La vocera del FMI, Julie Kozack, remarcó
que el “manejo prudente” de la política macroeconómica en el segundo semestre
de 2022 “soportaron la estabilidad y aseguraron el cumplimiento de las metas”.
El Fondo Monetario
Internacional (FMI) puso bajo la lupa las recientes medidas adoptadas por
el Ministerio de Economía sobre la deuda interna, más específicamente sobre el
canej de bonos en dólares y
adelantó que se avanza con la revisión de las cuentas públicas para habilitar
un próximo desembolso de u$s5.300 millones para la Argentina.
Julie Kozack, en su primera conferencia de prensa desde
que asumió el cargo de portavoz del organismo en reemplazo de Gerry Rice,
señaló que “tienen conocimiento de las medidas y las estamos evaluando en el
marco de los objetivos del programa”.
En el Palacio de
Hacienda afirman que el diálogo con el staff es fluido y que, lógicamente, las
ultimas medidas fueron analizadas y conversadas con el FMI.
La vocera remarcó
que “en nuestra opinión un manejo prudente es necesario para mejorar el
funcionamiento del mercado doméstico de bonos y el mercado de cambios tiene que
ser conducido de una manera tal que no agregue vulnerabilidades en el camino y
además tiene que estar acompañado por acompañado por políticas macroeconómicas
estrictas y consistentes”.
Respecto de la
reunión del directorio del organismo, paso necesario para el desembolso de
u$s5.300 millones de dólares que recibirá el país, sostuvo Kozack que el encuentro
se realice “muy pronto”. Si bien no precisó una fecha, en dos
oportunidades señaló que se realizará dentro de los cronogramas habituales. La
expectativa oficial es que el Directorio aprueba la revisión correspondiente al
ultimo trimestre del 2022 hacia fin de este mes.
Ámbito preguntó respecto a si el Fondo podría
evaluar modificar la meta fiscal -establecida en 1.9% en relación al PBI para
este año- considerando los efectos negativos de la sequia y la guerra en
Ucrania.
La Argentina viene
planteando la necesidad de contemplar en el acuerdo las desfavorables
condiciones tanto externas como internas. Según los cálculos oficiales, la
guerra en Ucrania significó un costo para el país del orden de los u$s5.000
millones. Mucho más grave es el impacto de la sequía con una reducción estimada
del orden de los u$s20.000 millones en los ingresos por exportaciones y una caída de u$s6.000 millones en la recaudación tributaria.
Al respecto, la
portavoz recordó que el pasado 13 de marzo el staff técnico del organismo y las
autoridades argentinas llegaron a un acuerdo sobre el cumplimiento de las metas
del cuarto trimestre del año pasado, incluso con margen. Después de la
consideración del Directorio, la Argentina, señaló, “tendrá acceso a un
desembolso de u$s5.300 millones”.
La funcionaria
remarcó que el “manejo prudente” de la política
macroeconómica en el segundo semestre de 2022 “soportaron la estabilidad y
aseguraron el cumplimiento de las metas”.
Pero señaló que por
las condiciones “más desafiantes” que enfrenta el país, particularmente por la
“crecientemente severa sequía” hacen necesaria la “adopción de medidas más fuertes
para salvaguardar la estabilidad”. Al respecto hizo referencia al
“aumento de la inflación y a los contratiempos políticos”.
Cabe recordar que
Kozack conoce bien la Argentina ya que, durante los primeros dos años del
gobierno de Alberto Fernández, estuvo a cargo del staff que negocio con el
entonces ministro Martín Guzmán el programa vigente. Luego fue designada como
subdirectora del Departamento de Europa de la entidad, posición que dejó para
hacerse cargo de las comunicaciones del Fondo.
Los desafios
pendientes, según el FMI
En su comunicado el
Fondo advierte que “en un contexto económico más desafiante, particularmente la
sequía cada vez más severa, se necesitan acciones de política más sólidas para
salvaguardar la estabilidad, abordar el aumento de la inflación y los reveses
de políticas, así como mantener el ancla del programa”.
En lo inmediato, la
Argentina solicitó una modificación del objetivo de acumulación de reservas
internacionales netas para 2023, en respuesta al menor ingreso de divisas
derivado de la sequía.
Este pedido fue
contemplado por el Fondo, pero en el último comunicado también se deja en claro
que no habrá modificaciones en la meta fiscal. Se señala que “las autoridades están comprometidas en alcanzar el déficit fiscal
primario del 1,9 por ciento del PIB en 2023 a través de controles continuos de
gastos, una mejor focalización de los subsidios energéticos y de la asistencia
social, y una mejor priorización del gasto de capital, al tiempo que protegen
el gasto social y de infraestructura prioritario”.
Particularmente, el
FMI hace énfasis en la necesidad de continuar implementando el esquema de
segmentación en las tarifas energéticas, eliminando los subsidios para los
usuarios residenciales de mayores ingresos a partir de mayo y para los usuarios
comerciales a fines de 2023.
El compromiso
también contempla mantener positivas las tasas de interés para hacer
frente a las presiones inflacionarias. Justamente el Banco Central
subió recientemente la tasa de 300 puntos.
El press report
dice que paralelamente que “continuarán los esfuerzos para asegurar la
competitividad externa y fortalecer la cobertura de reservas, que la conducción
económica planea complementar a través de la oportuna racionalización de la
política cambiaria”.
En el comunicado
también se señala que las autoridades argentinas “se comprometen a no utilizar
reservas internacionales ni emitir instrumentos de deuda externa de corto plazo
para intervenir en los mercados cambiarios paralelos”.
Otro de los
objetivos que se mantiene es un límite de 0,6% del PIB
para el financiamiento monetario del déficit fiscal. Al respecto, el
Fondo pondera que “se está implementando con cautela y buena comunicación una
estrategia proactiva de gestión de la deuda en el mercado local”.
Esta política “está
ayudando a afrontar los vencimientos de deuda, especialmente en el segundo y
tercer trimestre, movilizar el financiamiento interno y mejorar el
funcionamiento del mercado de bonos y cambiario, evitando agregar
vulnerabilidades en el futuro”. En principio, las recientes medidas que
establece el canje de bonos del sector publico, estarían en línea con este
criterio.
Además, se señala
que las autoridades continúan movilizando financiamiento oficial de fuentes
multilaterales y bilaterales, incluso mediante la finalización de acuerdos
bilaterales con los pocos acreedores restantes del Club de París.
En esta
materia, cabe recordar que, a comienzos de mes, Massa obtuvo un crédito
del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) por USD 840 millones
que financiará obras del gasoducto para Vaca Muerta.
El compromiso de la
Argentina con el FMI
El Fondo pondera la
conducción del ministro Sergio Massa por su
“compromiso continuo para abordar los desequilibrios macroeconómicos y
salvaguardar la estabilidad”, según señaló en el comunicado del staff técnico
del organismo el pasado 13 de marzo.
En el contexto de
escasez de divisas que enfrenta el país, fue clave la aprobación por parte del
staff técnico del Fondo, de la última revisión de la marcha del programa
argentino que permitirá -tras la consideración del Directorio- que Argentina
tenga acceso a alrededor de USD 5.300 millones (DEG 4.000 millones) sobre fin
de mes.
Esta aprobación se
logró sobre la base de “la gestión macroeconómica prudente” en la segunda mitad
del año pasado, según señaló el Fondo, que “respaldó la estabilidad y ayudó con
cierto margen a asegurar los objetivos del programa hasta fines de 2022”.
En esta revisión
los técnicos señalaron que todos los criterios de desempeño cuantitativo hasta
fines de diciembre de 2022 se cumplieron con cierto margen. Así, el déficit fiscal primario de 2022 alcanzó el 2,3% del PIB
(frente a una meta del 2,5%), en particular debido al sólido control del
gasto y las acciones para mejorar la focalización de los subsidios y la
asistencia social.
Al mismo
tiempo, las reservas internacionales netas aumentaron en USD 5.400
millones (por encima de la meta de USD 5.000 millones), debido a
mejoras en la balanza comercial y un importante apoyo oficial.
Sin embargo, en su
comunicado el Fondo también advierte que “en un contexto económico más
desafiante, particularmente la sequía cada vez más severa, se necesitan acciones
de política más sólidas para salvaguardar la estabilidad, abordar el aumento de
la inflación y los reveses de políticas, así como mantener el ancla del
programa”. |