El Ministerio de Economía anunció el lanzamiento de un nuevo
canje de deuda tras la reunión que mantuvieron los principales banqueros del
país con el titular de la cartera, Sergio Massa. La operación incluye los vencimientos de
marzo, abril, mayo y junio, que se postergarán para 2024 y 2025 tal cual adelantó Ámbito.
El canje de deuda,
por unos $7 billones, tendrá la intención de “ordenar la curva” de vencimientos
indicaron fuentes del Palacio de Hacienda. De ese modo, quedará mucho más
relajado el horizonte de corto plazo ante de las elecciones PASO se agosto, que
es considerado un plazo clave para el mercado.
¿Cuál es el
impacto en la vida diaria?
En principio, es
importante explicar que hay dos tipos de deuda en
pesos. La primera, es la que emite el Tesoro para financiar el
déficit fiscal de los gobiernos y está compuesta por bonos y letras a corto y
mediano plazo. El segundo grupo, pertenece a la que toma el Banco Central por
intermedio de las leliqs y los pases (pasivos remunerados), el origen de ese
dinero son los depósitos de los argentinos en bancos, principalmente plazos
fijos.
A los efectos que
ese excedente de pesos no presione sobre los precios de la economía - es decir,
la inflación-, el BCRA los reabsorbe y paga por ellos una tasa de interés
superior al 100%. En la Argentina, la deuda en pesos al igual que la deuda en
dólares siempre presiona sobre las expectativas. La historia de la
Argentina con sus deudas, no es precisamente positiva. Es por eso que cualquier
duda respecto a la capacidad de pago siempre genera incertidumbre. Este
año, además, se le sumó otro factor: las elecciones generales.
En este caso, el
Gobierno convenció al mercado - bancos, aseguradoras y Fondos comunes de
Inversión (los privados)- de postergar los vencimientos hasta 2024 y 2025 a
través de bonos ajustados por CER - evita perder rentabilidad si hay una
disparada inflacionaria- y ajustado por dólar - evitar perder si hay una
devaluación-.
¿Qué buscó economía
con esta medida? en
principio, evitar que el nivel de incertidumbre por la posibilidad de pago
termine generando un cambio de expectativas e impacte con una fuerte
disparada del dólar. Sumado a que normalmente, los inversores
suelen cambiar sus carteras y priorizar la moneda dura para protegerse de
cualquier volatilidad ante el panorama electoral. Al mismo tiempo, evita
que Economía tenga que destinar dólares - escasos- para asistir al mercado
ávido por comprar dólares y termine impactando en una inflación que corre al
100% anual.
Por otra parte, la
idea de fortalecer el mercado de deuda en pesos a través de las negociaciones
con privados es uno de los canales para financiarse que tienen los estados para
no recurrir a la emisión monetaria.
Hoy la principal
duda no está en la capacidad de pago al ser una deuda en pesos
"manejable", sino en la posibilidad de renovarla y cómo afectan las
dudas a las expectativas.
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