La Dirección General de Aduanas detectó inconsistencias fiscales en
torno a 100 personas que, en el segundo semestre de 2022,
registraron 5.619 importaciones en el régimen simplificado de envíos internacionales, también conocido como courier, por un valor de cerca de u$s8 millones.
A su vez, el
organismo que dirige Guillermo Michel descubrió vinculaciones entre personas que importaron productos del mismo
rubro: concretamente, 931 envíos que ingresaron al país mercadería del rubro informático, valuada en u$s1.706.600. Hay varios casos en los que distintos
miembros de una misma familia realizaron importaciones vía el régimen de
courier, siendo muchos de estos monotributistas o presentando una situación
impositiva que merece ser examinada.
Esta desnaturalización del régimen en cuestión habilitaría a que la Aduana presente denuncias en
los términos del artículo 954 del Código Aduanero. Se
presume que el objetivo de las maniobras observadas habría sido enmascarar la verdadera situación de los contribuyentes ante el
fisco y, por ende, el avance de las investigaciones podría implicar
otro curso de acción.
Al respecto, el
director general de Aduanas, Guillermo Michel, expresó: "El régimen
de courier está diseñado para facilitar la
importación de determinados productos como, por ejemplo, repuestos para pequeñas y medianas empresas. Vamos a sostener la utilización del régimen para darle
previsibilidad a la industria nacional, pero ejerciendo controles firmes sobre el uso abusivo y la
desnaturalización del mismo".
Por su parte,
el administrador federal, Carlos Castagneto, afirmó: "No
quepan dudas: vamos a investigar las inconsistencias
fiscales detectadas. La Aduana, la Dirección General Impositiva y la
Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social van a trabajar en
forma coordinada para ello”.
¿Cómo se
descubrieron los diferentes casos?
Uno de los casos se
descubrió cuando agentes especializados de la Dirección General de
Aduanas-AFIP constataron que un monotributista categoría
"B" (límite de ingresos brutos anuales: $1.485.976,96) importó mercaderías valuadas en u$s47.084,08, más de $9
millones.
Asimismo, su padre -que no se encuentra inscripto ante el
fisco- realizó importaciones por u$s 37.118,09. El
valor combinado de las operaciones realizadas por ambos asciende a $16.503.625, lo cual supone, en forma absurda, un déficit de más de $15 millones en la actividad del monotributista.
En ese marco, la AFIP pondrá el ojo sobre la misma para determinar su volumen
real.
Otro caso observado
es el de una familia de cinco integrantes: realizaron,
vía courier, 593 importaciones de productos
informáticos por u$s1.257.231.
A su vez, del total
de 100 personas físicas se detectó que 7 no se encuentran inscriptos ante el fisco. El monto
importado por éstas, en 398 envíos, asciende a u$s202.874,23. Luego, 5
que se encuentran inscriptas como monotributistas importaron
mercancías valuadas en u$s175.900,58 en
534 envíos.
Así, las personas
investigadas habrían apelado al sistema de courier para evadir la fiscalización del Sistema de Importaciones de
la República Argentina (SIRA) y evitar los controles de terceros organismos que
intervienen en las importaciones por régimen general.
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