Por María Julieta
Rumi - El ministro de Economía, Sergio Massa, cerró con bancos y aseguradoras
una operación de canje de deuda para postergar vencimientos por unos $9,8
billones, que estaban previstos entre abril y julio. La operación, que según
fuentes de Economía tendría una participación del 80%, se anunciará hoy,
después de una reunión entre el secretario de Finanzas, Eduardo Setti, y
directivos de aquellas entidades financieras.
Los inversores que
participen (parte de ellos son organismos públicos como la Anses y el Banco
Central) recibirán a cambio nuevos bonos ajustables por CER (inflación) o
duales (por tipo de cambio oficial), con vencimiento entre 2024 y 2025.
Esto le permitirá
al Gobierno despejar el panorama de abultados ven cimientos en el arranque de
la campaña electoral. De allí las fuertes críticas que, desde la oposición,
expresó Juntos por el Cambio: “El canje supondrá un enorme riesgo”, expresó.
Si bien resta
completar algunos detalles, el Ministerio de Economía tiene cerrada una
operación de canje de deuda por unos $9,8 billones, equivalente a los
vencimientos de distintos títulos en pesos previstos entre abril y julio
próximos. El objetivo es despejar los vencimientos de deuda en moneda nacional
que se acumulan en los próximos meses, de modo de asegurar tranquilidad en la
campaña electoral.
Los detalles se
terminarán de ajustar hoy al mediodía, en una reunión entre el secretario de
Finanzas, Eduardo Setti, y los principales banqueros y ejecutivos de compañías
de seguros en el Salón Belgrano del Ministerio de Economía.
Quienes entren al
canje recibirán nuevos bonos emitidos por el Tesoro con vencimientos escalonados
para 2024 y 2025 bajo dos modalidades: el 80% de los títulos ajustará por CER
(inflación) y el 20% serán bonos duales, que brindarán cobertura ante un salto
del dólar oficial.
La transacción
estará acompañada de un decreto para llevar adelante además un canje de deuda
intra sector público. Es decir, que los bonos en pesos emitidos por el Tesoro
que están en manos de la Anses, el Banco Central y otras reparticiones
ingresarán automáticamente en la operación. Según fuentes oficiales la adhesión
ya llega al 80%.
Tal como había
adelantado el viernes la nacion, el Gobierno busca postergar buena parte de la
montaña de vencimientos que se le acumuló entre abril y julio, y el presente
mes, por los relativamente bajos compromisos de pago que enfrenta (unos
$700.000 millones), es ideal para avanzar con definiciones al respecto.
“El diálogo existe
y la voluntad de desatar este nudo también. Y eso es lo más destacado. Por
suerte, una parte de la dirigencia parece comenzar a entenderlo”, dijo el
viernes a este diario bajo estricta condición de off un banquero que días atrás
participó de un almuerzo en Adeba (la cámara de los bancos locales) con la
precandidata de Pro Patricia Bullrich, en el que le pidieron que asuma un
compromiso de no reperfilar la deuda si resultara elegida.
El ejecutivo se
mostraba incluso muy satisfecho por el apoyo explícito que dio el jueves a esa
operación el economista y diputado nacional de Juntos Martín Tetaz, aunque
llevado por el espanto: “Apoyamos el canje de la deuda en pesos porque a nadie
le conviene que eso explote”, dijo en una entrevista radial.
“Hay charlas y se
está avanzando”, coincidió el titular de un importante banco extranjero
nucleado en ABA.
El objetivo oficial
sería lograr postergar para el año que viene y parte de 2025 al menos el 70% de
los vencimientos. Es un umbral que exigiría que del canje participen todos los
entes públicos que tienen bonos en sus carteras de inversión (lo que se
descuenta) y a ellos se sume un 20% de la banca privada que, en la última parte
del año pasado, elevó notablemente su exposición a la deuda pública, en
especial las entidades estatales.
En tanto, también
se espera para hoy que el Fondo Monetario Internacional publique un comunicado
en el que formalice la aprobación de las metas (fiscales, monetarias y
cambiarias) del cuarto trimestre de 2022 y el cambio de objetivos trimestrales
y anuales de acumulación de reservas de 2023.
“Se está trabajando
en la proyección de soja y de maíz de segunda, más el impacto de la gripe
aviar, que restarán US$330 millones en exportaciones. El tema es en qué
trimestres se calzan y cómo se computan para la meta de acumulación de
reservas”, contaron el viernes en Economía.
De acuerdo con
cálculos de Fernando Marull, socio en FMyA, aunque el FMI baje la meta a diciembre
de US$12.125 millones a US$6000 millones no se llegaría, ya que sus
estimaciones ubican las reservas netas en US$3449 millones para fin de año. “Si
faltaban US$5000 millones en todo 2023, con dólar vino, que equivale a US$1000
millones de exportaciones, el escenario no cambia porque lo que se exportaba
durante 2023 o el segundo semestre se adelanta a abril. Faltan medidas como un
dólar soja 3, etc.”, cerró.
El sábado, el
ministro de Economía, Sergio Massa, anunció que desde el 1° de abril se pondrá
en marcha en la Argentina un nuevo dólar para los productores de vino con la
intención de mejorar la competitividad de las exportaciones, además de
adelantar la liquidación de divisas. |