Por Ximena Casas - Con
el comienzo de marzo, el Gobierno terminó de definir gran parte de las nuevas
subas de tarifas para los servicios de gas nivel nacional y electricidad en el
AMBA que se aplicarán en los próximos meses. Con estos incrementos, se estima
que se podrá lograr un ahorro en las finanzas públicas de $81.517 millones
durante el año en subsidios, los cuales saldrán de los presupuestos de las
familias.
Energía
eléctrica
Luego de definir
aumentos en el precio de la energía -donde se aplican los subsidios- y el costo
de la distribución (CPD), el 1 de marzo se oficializaron los nuevos cuadros
tarifarios para los usuarios de energía eléctrica del AMBA donde operan Edenor
y Edesur, que se aplicarán en dos tramos: en abril y junio. Con el primer
aumento, las facturas subirán en promedio un 60% con respecto al nivel de
enero, según el Ente Regulador de la Electricidad (ENRE).
Con todo, aun quedó
pendiente la publicación de las tarifas con los incrementos del valor agregado
de distribución (VAD), correspondiente a junio de 2023. Las facturas que reciben
los usuarios incluyen varios componentes: el precio de la energía, el
transporte, la distribución y los impuestos.
El aumento promedio
de la tarifa eléctrica respecto del promedio de 2022 se ubicará en abril entre
44% para los usuarios de bajos ingresos; 136% para los más altos y 86% para la
franja intermedia (Economía & Energía)
Según un informe de
la consultora Economía & Energía, con las subas previstas para abril
próximo, las tarifas de los usuarios residenciales del nivel 1 (ingresos altos)
se incrementarán en promedio un 136% en comparación con el valor medio que se
pagó durante todo 2022. Para los usuarios del nivel 2 (ingresos bajos), la
diferencia calculada de igual forma será de 44%. Y para los usuarios de Nivel 3
(ingresos medios), será de 86 por ciento.
Desde 2022, las
facturas tienen detallado el nivel de categoría que corresponde a cada usuario
Por ejemplo, un
usuario de ingresos altos de la categoría R3 -un consumo mensual bajo, de 326 a
400 kWh- que el año pasado pagó en promedio una factura de $2.679, en abril de
este año pasará a $6.431 (140% más). En tanto, un cliente también de ingresos
altos, pero de la categoría R6 -un consumo mensual medio, de 501 a 600 kWh- que
el año pasado abonó $4.671, pasará a pagar $11.038 (136% más).
En el caso de un
cliente del Nivel 3 de la categoría R3 que el año pasado pagó en promedio una
factura de $2.171, en abril de este año se estima subirá a $3.570 (64% más). En
tanto, un usuario de esa franja de recursos monetarios, pero de la categoría R6
-con mayor consumo mensual- que el año pasado pagó el promedio una factura de
$4.102, en abril de este año pasará a $7.857 (136% más).
Por último, un
hogar de nivel 2 (ingresos bajos) que en promedio durante todo 2022 pagó una
factura media de $1.953 en abril próximo se prevé se incrementará a $2.817, un
44% más que el año previo.
La secretaria de
Energía detalló que los sectores de menores ingresos no tendrán aumento en el
precio del gas
La consultora de
marras también estimó que el incremento del VAD de junio podría significar un
adicional del 20% para los usuarios de nivel 1 (mayores ingresos); del 37% para
los de nivel 2 (menores ingresos) y 29% para los de nivel 3 (ingresos medios).
Gas natural
En este caso se
aplicarán nuevas tarifas a partir de marzo y quedará un aumento pendiente
-sobre el servicio distribución- que se definirá para mayo. Se trata del precio
antes de su ingreso al sistema de transporte (PIST).
Ese aumento, que se
reflejará a partir de este mes, varía según la segmentación tarifaria por capacidad
económica de los usuarios: 21% promedio para los de nivel 1 (altos ingresos) y
19% para el nivel 3 (ingresos medios, en tanto se supere o no el tope de
consumo correspondiente). Los del nivel 2 (ingresos bajos) no tendrán
incremento.
Las subas en gas
abarcan a los niveles 1 y 3 de la segmentación, excluyendo a los usuarios de
bajos ingresos.
Del total de la
factura, el precio del gas representa un 57% y la distribución cerca de 12 por
ciento.
Según las empresas
distribuidoras, la remuneración de la distribución aumentó muy por debajo
de todos los indicadores de la economía: 80% desde diciembre de 2019 hasta
diciembre de 2022, una tercera parte de la tasa de inflación y algo más de la
variación promedio de los salarios en ese período.
“En marzo, el precio
del gas experimenta una nueva suba, lo que tendrá un impacto del 19,8% sobre
las boletas. Si bien este aumento será el único del año en este segmento, se
espera que los servicios de distribución experimenten nuevas subas que, aunque
aún no están confirmadas, podría elevar el precio de la boleta en un 50%. Esta
medida alcanza a los niveles 1 y 3 de la segmentación, excluyendo a los
usuarios de bajos ingresos”, contaron a Infobae desde la consultora
EcoGo. El impacto de esta suba en la inflación mensual de marzo se estimó
en 0,65 puntos porcentuales. |