Por Sofía Diamante
- No fue ni en Campana ni en General Rodríguez. Finalmente, los incendios que
terminaron dejando sin luz a casi la mitad del país el miércoles tuvieron como
causa principal un extendido incendio en Pilar, cerca de barrios cerrados y de
un colegio. Las altas temperaturas y el humo afectaron líneas de alta tensión y
una estación transformadora en la zona. Ayer más de 40.000 usuarios seguían sin
luz.
PILAR.– Ni en
Campana y ni en General Rodríguez. Los incendios que ayer fueron sindicados
como la causa principal de que casi medio país quedara sin electricidad
ocurrieron finalmente en Pilar, a solo unos metros del colegio Los Robles, en
una zona en la que se expanden los nuevos barrios cerrados con casas modernas y
edificios bajos.
A las 15 del
miércoles pasado, cuando en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) el
termómetro superaba los 35°C, se produjo el primer llamado a los Bomberos
Voluntarios de Pilar con la denuncia de un principio de incendio. Al ver la
magnitud de las llamaradas, los primeros bomberos en llegar debieron pedir
refuerzos en otros municipios y se movilizaron 15 dotaciones de siete
cuarteles.
Una hora después,
se inició la serie de eventos desafortunados. El humo hizo que el aire
condensado levantara aún más la temperatura y sacara de servicio la línea de
alta tensión de 500 kilovatios que une Campana con General Rodríguez.
Este incidente en
sí mismo no fue la causa de que el 44% de la demanda eléctrica del país quedara
sin luz. Sin embargo, luego, con el correr de las horas, el humo se expandió
gracias al viento en la zona y llegó cerca de la estación transformadora de General
Rodríguez, donde salieron de servicio otras dos líneas de alta tensión que
conectan el sistema eléctrico con el Litoral.
La zona es el
corazón del sistema argentino de interconexión (SADI), ya que el 62% del
consumo eléctrico del país está concentrado entre el norte de la provincia de
Buenos Aires y el sur del Litoral. Para abastecer esa demanda, la Argentina se
nutre de distintas generadoras repartidas en todo el territorio. Entre ellas,
se encuentran las centrales hidroeléctricas de Yacyretá y Comahue; las
nucleares Atucha I y II, y Embalse; las térmicas Central Puerto y Central
Costanera, y otras renovables, como la energía eólica y la solar.
Al caerse tres
líneas de alta tensión, en un contexto de altísimo nivel de demanda eléctrica
por el calor, en cuestión de microsegundos, se activaron los sistemas de
protección de diversas generadoras eléctricas y salieron del sistema para
resguardarse. Entre ellas, la central nuclear Atucha I, en Zárate.
Mientras tanto, en
Pilar, los Bomberos Voluntarios pidieron refuerzos y cuatro helicópteros de la
policía bonaerense y dos equipos de Defensa Civil se sumaron al operativo para
extinguir el fuego. A las 19.30, las llamaradas todavía se expandían a 500
metros del complejo Estancias de Pilar, pese al esfuerzo de más de 80 bomberos.
Recién a las 3 de la madrugada el incendio pudo ser contenido, y no hubo
viviendas afectadas.
En el transcurso de
la mañana de ayer, los helicópteros de la policía bonaerense realizaron tareas
de enfriamiento con el empleo de helibaldes sobre la zona, que quedó cubierta
de cenizas y con olor a humo. A través de más de 20 vuelos, se derramaron
alrededor de 20.000 litros de agua.
Fuera de las calles
de pavimento que conectan los barrios cerrados, por los caminos de tierra
circulaban los camiones de la empresa Rowing, subcontratista de la
distribuidora Edenor, con los nuevos postes de luz de 14 metros, para
reemplazar a los antiguos de 11 que quedaron partidos y ennegrecidos por el
avance del fuego.
El ministro de
Economía, Sergio Massa, inició anteayer una denuncia penal para investigar las
causas del incendio, aunque en la zona creen que fue accidental y que se
expandió debido a la sequía y el viento. En el apuro por mostrar reacción, el
ministro, sin embargo, pidió investigar los incendios sobre las islas del Delta
del río Paraná, a más de 60 kilómetros de donde ocurrió el incidente que generó
el inicio del apagón. Un helicóptero de la Policía Federal igualmente sobrevoló
la zona de Pilar para hacer peritajes.
Causas del
apagón
“Una serie de eventos
desafortunados”. Así describieron varios expertos en energía las causas del
apagón ocurrido anteayer, que dejó a millones de personas sin luz durante más
de tres horas. La explicación es similar a la que dieron en su momento los
mismos especialistas casi cinco años atrás, cuando en el Día del Padre de 2019
sucedió un blackout que dejó sin electricidad a casi toda la Argentina, y zonas
de Uruguay y el sur de Brasil.
“El evento de ayer
[por el miércoles] se produce en condiciones operativas muy extremas, calor e
incendios de pastizales. Estas condiciones no son habituales, aunque pueden
volver a ocurrir, y pueden ser más frecuentes en el futuro. Este sistema que
tenemos hoy se estresa en días extremos. Preparar un sistema para esos picos
cuesta plata. Es una decisión y requiere discusión. No se puede tener un
servicio europeo con tarifas argentinas”, dijo Esteban Kiper, exgerente general
de Cammesa en el actual gobierno. Cammesa es la compañía privada, pero con
gestión estatal, que controla el sistema eléctrico y determina los despachos de
energía.
El actual consultor
energético hizo foco en la falta de inversión en la ampliación de las líneas de
altas tensión. “Si no se avanza con el desarrollo de infraestructura de
transporte, el sistema que hoy se estresa solo eventualmente se va a estresar
cada vez con mayor frecuencia y en condiciones menos extremas. En este sentido,
preocupa que al Estado le está costando mucho pasar del papel [los planes de
expansión del sistema, que existen y están analizados] a los hechos
[licitaciones, financiamiento u obras]. Desde 2015 se avanzó muy poco”, admitió
Kiper.
La empresa
Transener, que opera las principales líneas de alta y media tensión, propuso a
la Secretaría de Energía una guía de referencia para ampliar el sistema de
transporte y que sea más robusto para atender el crecimiento de la demanda
eléctrica. En los últimos 10 años, sin embargo, no se hicieron obras de gran
magnitud en el sistema.
Lo mismo ocurrió
con los sistemas de transporte del mercado de gas y petróleo, que limitan el
crecimiento de la producción de Vaca Muerta. Recién el año pasado el Gobierno
avanzó con la licitación del gasoducto y renovó la concesión al operador del
principal oleoducto para expandir el sector.
La falta de líneas
de transmisión no solo provoca que cada vez sean más comunes los apagones de
gran magnitud, sino que limitan la construcción de parques eólicos y solares,
que, por sus características, están situados lejos de los grandes centros de
consumo.
Sin inversiones en
el sector energético, no habrá suficientes denuncias penales de las autoridades
que ayuden a mitigar los cortes de luz.ß |