Por Salvador
Di Stefano - El resultado primario del Gobierno nacional durante todo el año 2022 fue negativo
en $1,96 billones y en el primer mes del año 2023 el déficit primario
fue de $204.000 millones, esto implica un 10,4% del déficit de todo el año
pasado.
Si miramos los
intereses pagados por la tesorería durante 2022, ascienden a $1,5 billones. En
el primer mes del año 2023 suman $334.000 millones, lo que implica un 22,3% de
todo lo pagado durante el año 2023.
Si tomamos le
resultado financiero del año 2022, suma $3,46 billones. En tanto, en el primer
mes del año 2023 suma $538.000 millones: esto implica un 15,5% del resultado
financiero del año 2023.
La primera
conclusión a la que arribamos es que el Gobierno escondió gastos en el año
2022 para cumplir con la meta con el FMI, que emergen a la superficie
en el año 2023 y proyectan un déficit muy elevado. Gobierno que esconde, no es
creíble, por lo que es recomendable no tener una alta exposición en pesos.
Lluvia de pesos y un dólar de equilibrio más alto
Argentina no tiene
financiamiento externo. Por lo tanto, el déficit lo tendrá que financiar en el
mercado interno, ya sea tomando pesos o emitiendo pesos desde el Banco Central.
Durante el año 2023
el stock de pasivos monetarios remunerados en el Banco Central subió en
$937.000 millones. Casi en su totalidad son intereses devengados y habría
utilizado unos $170.000 millones para comprar bonos en pesos en el mercado.
Las reservas del Banco Central se ubican en u$s39.180 millones,
bajando desde los u$s40.000 millones que eran un piso psicológico para
el mercado. La suma de la base monetaria y las Leliq se ubica en torno de
los $16 billones, lo que no da un dólar de equilibrio en torno de $407.
El dólar MEP se
ubica en torno de $360, el Contado con Liquidación en torno de $370 y el dólar blue en torno de $380. El dólar Qatar o turista ya se ubica en
$401, con lo cual el salto a los $400 sería inminente por parte del
mercado.
El faltante de
dólares que tiene la Argentina se evidencia en el resultado de la balanza
comercial que fue para el mes de enero negativo en u$s484 millones, y en el
acumulado anual un saldo positivo de u$s6.439 millones. Este saldo positivo
podría bajar a la mitad este año: las exportaciones de materias primas
agropecuarias podrían bajar cerca de u$s15.000 millones, con lo que las
exportaciones las proyectamos en torno de los u$s73.000 millones. Y, al ritmo
actual, las importaciones podrían ubicarse en torno de los u$s70.000 millones.
Sube la emisión de pesos, bajan las reservas en dólares
Argentina enfrenta
un juego de pinzas, aumenta la cantidad de pesos por el gran déficit
fiscal que tiene la tesorería, financiado mayoritariamente con emisión. Por
otro lado, pierde reservas en dólares en forma acelerada, esto hace que
cuando la liquidez retorne al mercado y la brecha cambiaria se estacione en niveles
superiores al 100%.
El dólar oficial está creciendo a un ritmo similar a la
inflación. En enero subió el 5,5% y en febrero culminaría con un alza similar.
A este ritmo, en el año aumentaría el 90%. Esto implica un dólar en torno de $340, pero creemos que podría
terminar en valores más elevados, el Rofex diciembre 2023 cotiza en $396, enero
2024 en $425.
Las letras de
tesorería muestran tasas superiores al 100% anual, mientras que le bono
peronista que vence el 17 de octubre de 2023 el Bonte 2023 rinde el 120,0%
anual. Creemos que, en este escenario de tasas tan elevadas, déficit fiscal que
transforma al Estado en una aspiradora de pesos, el sector privado se va
quedando sin financiamiento y la recesión nos abraza cada vez más fuerte, con
una sequía que proyecta de movida una caída en el PBI del 2,0%.
Una economía inflacionaria y el dólar como mejor opción
Nos faltan pesos y
dólares. La consecuencia será una tasa de interés cada vez más elevada. En
tanto, el dólar mayorista debería acompañar la suba de la inflación en un
mercado que apostará por una suba de la brecha cambiaria, en la medida que
tengamos mayores grados de liquidez.
Se recomienda a las empresas endeudarse lo más que
puedan. El Gobierno va a estafar a los que se
queden con pesos, ya sea por ingresar en un escenario de mayor inflación o una
aceleración en la tasa de devaluación.
Los excedentes de
pesos en las empresas deben destinarse a compra de insumos básicos para la
producción: en una economía inflacionaria hay que tener cosas, no billetes.
Para los
individuos, como no pueden comprar mercadería, lo que tienen más a mano es el
dólar. Consideramos que acopiar dólares es una muy buena alternativa
de inversión. El dólar MEP en $360 tiene un horizonte de precio en torno de los
$760 a fin del año 2023; así, puede ser una excelente inversión. Esto daría una
tasa cercana al 111% anual.
Hay instrumentos
financieros del Estado nacional que podrían superar el rendimiento del dólar
MEP, pero corremos el riesgo de estar reperfilados. Por eso, creemos
que el dólar es la mejor opción.
Para los amantes
del riesgo, acciones energéticas son una buena opción, hoy papeles como las transportadoras
de gas, YPF, Vista o Pampa son una excelente inversión a mediano plazo. Si
los candidatos a presidente presentan propuestas racionales, los bonos soberanos
en dólares como el AL30 o AE38 son una excelente opción. Seguramente
despertarán a una suba fuerte cuando se
conozcan los candidatos en mayo próximo.
Para los que desean
tomar poco riesgo, todos los caminos conducen al dólar. Con los pesos te estafan:
tomar financiamiento a tasas efectivas menores al 110% anual no es un buen
negocio si la inflación esperada está en torno al 120% anual. |