Por Maia
Jastreblansky - La Asamblea Legislativa de hoy expondrá otra vez las divisiones
en el oficialismo: el presidente Alberto Fernández dará su discurso bajo una
fuerte presión kirchnerista para que denuncie una “proscripción” contra
Cristina Kirchner, que estará sentada a su lado. Andrés Larroque, uno de los jefes
de La Cámpora, atacó ayer a Fernández, a quien acusó de “morder la mano de
quien le dio de comer”. Asistirán a la sesión los jueces de la Corte Horacio
Rosatti y Carlos Rosenkrantz, a pesar del juicio político contra el tribunal
que promueve el Gobierno.
“Pareciera que
Alberto Fernández le está mordiendo la mano a quien le dio de comer”. Como
vocero de la cúpula del kirchnerismo, Andrés “Cuervo” Larroque entró ayer en
una fase hiperdefensiva de Cristina Kirchner y ultraofensiva contra el
Presidente horas antes de que el jefe del Estado hable ante la Asamblea
Legislativa. El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense y referente
de La Cámpora le marcó la cancha al primer mandatario antes de que brinde el
discurso más relevante del año: dejó en claro que el kirchnerismo pretende que
exponga con todas las letras la presunta “proscripción” política de la
vicepresidenta.
“No hay que caer en
una doble proscripción de Cristina Kirchner. Llama la atención que un sector
del propio espacio pretende relativizar, minimizar o empiojar el debate detrás
de una situación tan clave y tan concreta que es que el sistema de poder se
quiere sacar a Cristina de encima”, dijo Larroque un día antes de la sesión de
la Asamblea Legislativa en diálogo con radio AM 750. Y pidió que desde el
Gobierno no se enreden “en debates epistemológicos discutiendo si es
proscripción o no”.
Ayer, desde la Casa
Rosada, habían anticipado que el discurso de Fernández evitaría cualquier
mención a la supuesta “proscripción” de Cristina Kirchner, según anticipó la
nacion.
Larroque le dejó
así una advertencia casi directa a Fernández, que por estas horas terminaba de
pulir el discurso que dará en el Congreso. El Presidente trabajaba el texto en
soledad, tomando como insumo los datos e ideas que le elevaron ministros y
colaboradores, según una fuente de la Casa Rosada.
El kirchnerismo
quiere que el Presidente denuncie sin eufemismos la supuesta proscripción de la
vicepresidenta, pese a que nada le impide presentarse como candidata, y
sospecha que podría irse “por la tangente” en su discurso.
Ya en el
intercambio con Fernández en la reunión del PJ, los laderos de la
vicepresidenta se quedaron disconformes cuando escucharon decir al Presidente
que, más allá de lo político, “no hay que olvidarse de defender la inocencia de
Cristina” Kirchner en la causa Vialidad, como cambiando el libreto para llevar
la discusión a una cuestión jurídica.
El día del
encuentro en la sede partidaria de la calle Matheu, el presidente Alberto
Fernández dijo, en el papel de abogado: “Yo siempre creí que esta causa era un
disparate, incluso cuando no me hablaba con Cristina. Fui a declarar en la
causa de forma presencial y dije que no se puede juzgar a un presidente por los
actos administrativos que se definen varios escalafones más abajo”.
El kirchnerismo
cree que el marco de la discusión es otro y que la cuestión es política porque
hay un “partido judicial” que busca adoctrinar a los líderes populares. Esos
son los argumentos que esgrimen los seguidores de la vicepresidenta. “Si bien
Alberto no dijo que Cristina no está proscripta como hizo Aníbal (Fernández),
él sale por la tangente, habla de lo jurídico y no se juega hablando de la
cuestión política y electoral”, dijo a la nacion una fuente del kirchnerismo
que participó de la reunión del PJ.
El papel del
Cuervo
Ayer, Andrés
Larroque lanzó: “Alberto tuvo una dificultad desde el principio en caracterizar
el rol de Cristina Kirchner como líder; lo hace de una manera torpe”.
La de Larroque es
una voz autorizada para marcar la línea de la cúpula kirchnerista. Al principio
del mandato, el Cuervo y otros referentes de La Cámpora, como el ministro
Eduardo “Wado” de Pedro, se habían propuesto rebatir la “demonización” de sus
figuras y mejorar sus imágenes públicas.
Pero la dinámica de
la interna con el Presidente volvió a ubicarlos como soldados de la
vicepresidenta
Cristina Kirchner
por sobre cualquier otra cosa.
Larroque –que está
en proceso de “trasvasar” el manejo de la “orga” camporista a una generación
más joven– quedó en el papel del “francotirador discursivo” del cristinismo.
Ese lugar fue el
que le asignó la vicepresidenta, particularmente después de las elecciones de
2021, cuando la embestida contra Fernández se volvió más dura. “Es el mejor
declarante de la organización”, resaltó un colaborador de La Cámpora al validar
sus dichos.
Larroque también
cruzó a Fernández porque no da de baja el plan de ir por un segundo mandato.
“Lo natural sería la reelección del Presidente, pero no estamos en ese
contexto. Hay que tener la madurez necesaria para aceptarlo”, dijo.
Sin suavizar su
tono en ningún momento, agregó que “desconocer a Cristina Kirchner como líder
generó una distorsión de la realidad en el propio Frente de Todos” y dijo que
el gobierno de Alberto Fernández “no es peronista”, sino “un híbrido” porque
“no pone como eje central la distribución y la justicia social”.
Además, sin
mencionarlo, el referente de La Cámpora apuntó al jefe del Estado por la falta
de iniciativa para movilizar en las calles. “Sectores de la superestructura política
generaron desmovilización en la sociedad”, dijo.
El kirchnerismo se
queja, puertas adentro, de que después de las PASO de 2019 Alberto Fernández
desalentó las demostraciones callejeras del peronismo. En un sentido similar a
La Cámpora, el jefe de la CTA, Hugo Yasky, consideró en los últimos días que en
2023 hay que “salir de un gobierno que no pudo cumplir su mandato ante los que
más lo necesitaban, los trabajadores, los sectores populares”. Durante una
actividad de la Secretaría de Género de la CTA Nacional, el fin de semana,
agregó: “Vamos a ir con Cristina al frente del movimiento popular a ganar una
elección”. Yasky es uno de los que presentaron la moción en la reunión del PJ
para pedirle a la vice que revea su decisión de no ser candidata a nada.ß
“Un sector del
propio espacio pretende empiojar el debate”, dijo Larroque |