Por Carlos Burgueño -El Fondo Monetario Internacional emitirá en las próximas horas la
aprobación técnica al complimiento de las metas pactadas para 2022,
dentro del acuerdo de Facilidades Extendidas firmado el 25 de marzo de ese año.
Según lo que la titular del organismo, Kristalina Georgieva, le aseguró a
Sergio Massa durante el encuentro del sábado en la India en el marco de la
cumbre de ministros de Economía y presidentes de Bancos Centrales del G20, y
tal como adelantó este medio, el déficit fiscal de 2,4% del PBI (la meta
pactada era de 2,5%), la emisión monetaria al 0,8% y las Reservas
Internacionales Netas (RIN) en los u$s5.300 millones (u$s4.800 millones),
recibieron el sello de agua del Fondo. Y, en consecuencia, el staff técnico le recomendará en las próximas horas al board del
organismo que apruebe el cumplimiento del acuerdo con la Argentina en lo
referente a 2022.
En el mismo acto,
las RIN que el país deberá contabilizar como positivas durante 2023 para
cumplir con el acuerdo de Facilidades Extendidas se dará a conocer en las
próximas 48 horas. Y
dependerá de las negociaciones que los funcionarios del Ministerio de Economía
presentes en la sede del organismo en Washington mantengan con los responsables
del caso argentino. El viceministro, Gabriel Rubinstein; el jefe de Asesores,
Leonardo Madcur; y el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, se encontrarán desde
esta mañana en la sede del organismo en la capital norteamericana para cerrar
el número final de las reservas que deberá tener el país al 31 de diciembre, y
su evolución trimestral.
En Washington
estarán frente a frente el director interino para el Hemisferio Occidental, el
inglés Nigel Chalk, y el responsable del monitoreo de la
Argentina, el venezolano Luis Cubeddu. Ambos
bandos deberán ponerse de acuerdo en dos números concretos para luego
determinar la progresión que deberán presentar las reservas del BCRA: el costo que la invasión de Rusia a
Ucrania provocó en la balanza comercial argentina durante 2022 y
el efecto directo de la sequía en las posibilidades de
exportación del país para el primer semestre del año. Las dos partes
negociadoras comenzarán así a cumplir la misión que desde la India llegó luego
del acuerdo alcanzado el sábado al mediodía durante el encuentro entre Massa y
Georgieva. La número uno del organismo aceptó el pedido del argentino de
tener el cuenta la imposibilidad de alcanzar la meta de incremento de las
reservas para el primer trimestre de 2023, las que debían trepar de los
u$s5.200 millones al 31 de enero pasado a unos u$s7.800 millones para el 31 de
marzo. La meta se había tornado imposible de cumplir, ante la caída
del ritmo de liquidación de divisas por parte de los sojeros, afectados por la
sequía.
Según el Ministerio
de Economía, el costo de este fenómeno natural negativo llegaría a los u$s3.000
millones, en tiempos en los que además tendría que haber crecido el ritmo
liquidador por el comienzo de la temporada. Georgieva reconoció el dato, ya
que tenía la información concreta sobre los efectos de la sequía, a partir de
la información que la misión del FMI ya había recogido durante la primera
quincena de febrero en Buenos Aires, durante la primera parte de la
fiscalización técnica al país concentrada en la aprobación del ejercicio 2022.
Chalk y Cubeddu deben evaluar si ese número aportado por la gente de Hacienda
tiene lógica, cómo se distribuye en el año su impacto y, en definitiva, cuánto
puede reducirse la meta final para 2023, fijada originalmente en unos u$s9.800
millones final contabilizados al 31 de diciembre.
También las partes
tienen que evaluar el impacto que el año pasado tuvo para la balanza comercial,
la invasión de Vladímir Putin a Ucrania. Massa expuso en su participación en la
cumbre del G20 que el país había perdido unos u$s4.940 millones, divididos en el
alza del precio de los combustibles y de los valores de los fletes de
exportaciones y de los costos del complejo sojero. El FMI también reconoce este
costo, pero duda del monto expuesto por el ministro de Economía en la reunión
de la India. Será hoy entonces el turno de Rubinstein y el resto de los
funcionarios argentinos, que deberán convencer a Chalk sobre el monto exacto.
Con este número y
el del impacto de la sequía, las partes determinarán a cuánto se reducirá la
meta de reservas acumuladas
que deberá mostrar el BCRA para fin de año. Por ahora sólo hay especulaciones.
Pero hay un piso. En 2023 las RIN tendrán que superar los u$s7.000 millones. |