Por Pablo
Sieira - La ruptura del interbloque de senadores
del Frente de Todos ya
empezó a condicionar al oficialismo. El nuevo bloque que se formó a
partir de esta división, con fuerte injerencia de gobernadores del PJ, adelantó
que no garantizarán el quórum para sesionar y que negociarán proyecto
a proyecto, con la mira en temas como tarifas e inflación.
Si bien la
vicepresidenta Cristina Kirchner se encargó de responsabilizar
al presidente Alberto Fernández por la ruptura, a través de la carta que le
hizo llegar el jujeño Guillermo Snopek para comunicar su salida del
bloque por su desacuerdo con "el rumbo de la gestión" del mandatario,
detrás de la ruptura hubo varias razones.
El rumbo de la
gestión fue una de ellas. La otra fue el ánimo de gobernadores como el
cordobés Juan Schiaretti, el puntano Alberto Rodríguez Saá y en
cierta medida también el entrerriano Gustavo Bordet de armar un nuevo
polo de poder dentro del Congreso con capacidad para condicionar la agenda.
Con cinco senadores, el nuevo bloque Unidad Federal
será a partir del 1 de marzo una pieza clave para que la Cámara alta tenga
quórum para poder sesionar. El Frente de Todos quedará con 31, detrás de Juntos por el Cambio con 33. Nadie alcanzará los 37
sin la ayuda de este sector, que quiere discutir "el tema energético, de
transporte y de la inflación".
La
agenda del nuevo bloque y el quórum condicionado para el Frente de Todos
Minutos antes de la
sesión preparatoria en la que el Senado reelegió este jueves a sus autoridades,
el nuevo bloque Unidad Federal que integran Snopek, Edgardo
Kueider (Entre Ríos), Carlos "Camau"
Espínola (Corrientes), María Eugenia Catalfamo (San Luis)
y Alejandra Vigo (Córdoba) brindó una conferencia de prensa donde
adelantaron su postura.
La primera posición
que fijaron es que no pueden "adelantar una posición
definitiva" respecto del quórum, sino que lo irán definiendo
tema por tema. La segunda es que la ruptura con el Frente de Todos "no es
contra nadie", sino que busca "hacer valer la representación de las
provincias" con una agenda propia.
Así lo remarcaron Snopek y Vigo, esposa del gobernador
Schiaretti, quienes coincidieron en señalar que
el bloque quiere "poner en discusión el tema energético, de transporte y
de la inflación", con el acento en la cuestión de los subsidios y una
mirada de "agenda federal".
En el Senado ya hay
un adelanto de lo que será esa agenda. Se trata de un proyecto de ley presentado por
Kueider que
propone reducir la tarifa eléctrica para usuarios residenciales y
comerciales mediante un recorte del IVA y la prohibición del cobro de
tasas y cargos extra.
Con esos temas en
la mira, Snopek adelantó la idea del bloque de "invitar" al
Senado al ministro de Economía, Sergio Massa, para conversar sobre las tarifas
y los subsidios al tansporte que reciben las provincias del interior, al ser
consultado sobre si habían tenido algún contacto con el funcionario.
¿Qué hay detrás de la ruptura?
"No se trata
de una cuestión electoral, venimos conversando hacer meses", aseguró Vigo
sobre la creación del nuevo bloque, en el cual intentarán, según sostuvo la
puntana Catalfamo -punto de Rodríguez Saá- evitar "los
personalismos".
Esa es otra de las definiciones que lanzó el nuevo espacio
del Senado y que apunta, elípticamente, tanto a Cristina Kirchner como a
Juntos por el Cambio, donde las cuestiones internas
también empiezan a pasar por los liderazgos de cara a las elecciones y el rol
de los principales referentes del PRO y la UCR.
"Vamos a trabajar
en que todos los senadores de Unidad Federal tengan protagonismo y la
centralidad de sus provincias. Vamos a buscar el diálogo constante",
afirmó Snopek junto a sus nuevos compañeros de bancada.
Una de las
motivaciones de la ruptura fue, precisamente, la percepción de un
"mal clima" tanto dentro del bloque oficialista como en el
recinto del Senado, según deslizó una fuente de la bancada del Frente de Todos
a iProfesional. Varios legisladores están descontentos con los resultados del
Gobierno y también con la forma de conducción del kirchnerismo.
La carta de reuncia
al bloque de Snopek, difundida por Cristina Kirchner, hace mención específica
de Alberto Fernández, pero el malestar trasciende al Presidente según
las fuentes consultadas.
En la conferencia de prensa inaugural del nuevo
bloque, confirmaron en parte este cuadro de situación
al señalar que otra de las motivaciones para armar el espacio Unidad Federal es
"cambiar el clima de la Cámara".
Cristina Kirchner pierde el control del Senado
El interbloque
oficialista que encabezan José Mayans y Juliana di Tullio no lograron, como
esperaban, un acuerdo con los senadores descontentos para evitar la
ruptura. Hasta ahora tenían 35 senadores y lograban el quórum de 37
con la ayuda de aliados como el rionegrino Alberto Weretilneck, la riojana
Clara Vega y la misionera Magdalena Solari.
La pérdida de
Snopek, Espínola, Catalfamo y Kueider deja al Frente de Todos en una situación
mucho más complicada. Al oficialismo no le alcanzará con esos tres aliados
para tener quórum y Cristina Kirchner, que hasta ahora pudo manejar el
Senado con bastante comodidad, ya no tendrá una tarea sencilla.
La vicepresidenta
se enteró de la ruptura del bloque estando en Santa Cruz, a donde viajó para
pasar su cumpleaños. Tras la noticia y la difusión de la carta de Snopek como
una forma de responsabilizar a Alberto Fernández, decidió quedarse allí
y no participar de la sesión preparatoria de este jueves, algo con
pocos antecedentes en la historia.
Ahora la expectativa está puesta en su presencia o no
durante la Asamblea Legislativa del 1 de marzo, cuando Alberto Fernández
asistirá al Congreso para inaugurar el nuevo período de sesiones ordinarias y
realizar un repaso de la gestión que la vicepresidenta le critica. Sería
la primera vez en casi un año que se
mostrarían juntos, si es que ocurre.
¿Quiénes son los senadores del nuevo bloque?
El fastidio de
Snopek es conocido por sus pares hace tiempo. Nunca ocultó su enojo con la
buena sintonía que, según él, hay entre el Gobierno nacional y el gobernador de
Jujuy, Gerardo Morales, la cual lo complica para encarar un armado
político robusto en su provincia que enfrente al radical.
Por su
parte, Kueider fue uno de los más "albertistas" de la
bancada aunque esa posición se morigeró con el correr del tiempo.
Responde directamente al gobernador Bordet, quien tomó distancia del juicio
político a la Corte Suprema que impulsó Fernández, en un gesto de independencia
que ya había encendido alarmas en el oficialismo.
En
tanto, Espínola siempre se movió con más independencia dentor del
Senado por no tener un jefe político directo y ser uno de los pocos peronistas
con un armado político propio en Corrientes, históricamente gobernada por la
UCR.
La novedad de la rebelión es Catalfamo. Por orden de
Rodríguez Saá la senadora ya se había diferenciado de sus compañeros el año
pasado al votar en contra del proyecto de ampliación de la Corte
Suprema por efecto de la pelea que existe entre el gobernador y su hermano
senador, Adolfo Rodríguez Saá.
La reunión que
habían tenido Rodríguez Saá y Schiaretti en enero, con coincidencias sobre la
necesidad de armar un nuevo espacio político por afuera de "la
grieta", resultó ser un anticipo de lo que ocurrió en el Senado. A través
de su esposa, la senadora Vigo, el cordobés jugó un papel
fundamental en la división del bloque oficialista y la creación del nuevo
espacio. |