Hoy se dio a
conocer que en las minutas de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos casi todos los funcionarios
respaldaron un alza de 25 puntos básicos y que unos pocos aseguraron que
podría extenderse hasta los 50 puntos básicos. La Fed vio riesgos de inflación al alza como un factor clave para
próximas decisiones.
La mayoría de los
funcionarios de la Reserva Federal pensaban que desacelerar el ritmo de los aumentos de las tasas de
interés en su reunión de hace tres semanas ofrecía la mejor manera de
equilibrar los riesgos de hacer demasiado o demasiado poco para combatir la
inflación.
"Los
participantes señalaron en general que los riesgos al alza de las perspectivas
de inflación seguían siendo un factor clave que determinaba las perspectivas
políticas", y que las tasas de interés tendrían
que subir y mantenerse altas "hasta que la inflación se sitúe claramente
en la senda del 2%".
Sólo "unos
pocos" participantes se mostraron abiertamente a favor de una suba mayor
de medio punto porcentual en la reunión, o dijeron que "podrían haberla
apoyado".
Las actas mostraron
a la Reserva Federal navegando hacia un posible punto final de sus
actuales subas de tipos, a la vez ralentizando el ritmo para acercarse
con más cautela a una posible parada, pero también dejando abierta la cuestión
de hasta dónde subirán finalmente las tasas si la inflación no se ralentiza.
El banco central
elevó su tasa de interés oficial en ocho reuniones, desde un punto de partida cercano a cero
el pasado mes de marzo hasta el actual 4,50%-4,75%. Fue durante el año en el
que la Reserva Federal tuvo una tasa de inflación que se disparó hasta su nivel
más alto en 40 años.
El comunicado de
política monetaria del 1 de febrero afirmó que seguirían siendo necesarios
"aumentos continuos", pero desplazaba la atención del ritmo de
las próximas subas de tasas a su "alcance", un guiño sobre que puede
estar acercándose a un tipo adecuado para seguir avanzando
en la reducción de la inflación.
Desde la última
reunión, los datos demostraron una economía que sigue
creciendo y creando empleo a un ritmo inesperadamente rápido, y que
avanza de forma menos constante hacia el objetivo de inflación del 2% fijado
por la Reserva Federal.
Las actas mostraron
que los responsables de la Reserva Federal siguen siendo conscientes del riesgo
que tiene crear más medidas para que la inflación siga bajando, un sesgo de línea dura que puede ser más
evidente cuando publiquen nuevas proyecciones económicas y de tasas en una
reunión dentro de cuatro semanas.
Cómo afecta a la
Argentina
Que la Fed suba las
tasas implica que un bono libre de riesgo del tesoro norteamericano paga más. Esto resta liquidez global por lo que
el conjunto de las economías emergentes sufre tanto a nivel de financiamiento
como a nivel cambiario.
En este contexto, los inversores globales tienen mayor avidez a correrse de
países emergentes hacia activos seguros como bonos del Tesoro de EEUU o el
dólar estadounidense. Este fenómeno es conocido como fly to quality.
Como consecuencia, se encarece el financiamiento a nivel mundial, impacta en
las monedas y en el precio de las commodities.
En cuanto a la
deuda local, la suba de tasas puede implicar que sigan
cayendo los bonos y dificultar la voluntad de descenso del riesgo país. |