El ministro de Economía por el
momento no escalará la discusión sobre el endeudamiento que busca instalar en
el debate público Juntos por el Cambio.
Por Andrés Lerner
El ministro de Economía, Sergio Massa, por el momento no escalará la discusión sobre el endeudamiento que busca instalar
en el debate público Juntos por el Cambio. En el Palacio de Hacienda
le explicaron a Ámbito que el funcionario continuará enfocado en la gestión de la cartera.
Se abocará a anunciar créditos con organismos multilaterales, avanzar en el
programa de recompra de deuda, firmar el acuerdo de precios previsto para el
rubro educación y, asociado con las provincias, acelerar el financiamiento
productivo. Su viceministro, Gabriel Rubinstein, defendió el plan económico del
Gobierno y explicó que “a diferencia del período 2016/2019, en que se emitía
mayoritariamente deuda en dólares, hoy el mercado de deuda en pesos constituye
la principal fuente de financiamiento del Tesoro”.
“La oposición apuesta al fracaso”, sostuvo una
alta fuente del equipo económico ante la consulta de Ámbito sobre el reciente comunicado de Juntos por
el Cambio que asegura que el Gobierno “está dejando una situación peor que la
de 2015 y una bomba armada para el pueblo argentino”. La lectura que hacen en
el oficialismo es que las críticas “forman parte del año electoral”.
Los cuestionamientos
los exhibió también, aunque con poco rigor técnico, el gobernador de la
provincia de Jujuy, Gerardo Morales. “Se está generando una deuda importante en
pesos que se paga en función del dólar, se dolariza y con tasas de intereses
imposibles”, dijo el dirigente radical, que ante la consulta del periodista que
lo estaba entrevistando, señaló que se refería las Leliq. Aunque todo pareciera
indicar que se refería a las licitaciones del Tesoro.
En suma, en el Gobierno
creen que la oposición buscará poner en tela de juicio la sostenibilidad de la
deuda para dificultar al Gobierno la posibilidad de financiarse en el mercado.
En ese sentido, la estrategia apuntaría a instalar el rumor de un default o un “reperfilamiento” ante un eventual cambio de
signo político. Al mismo tiempo, intentarían profundizar las presiones
devaluatorias y con ello también se arrastraría hacia arriba a la tasa de
inflación.
Al cierre de esta edición, la
decisión del ministro de Economía Sergio Massa era no darle volumen a las
críticas y concentrarse en la gestión. En horas del mediodía del martes, el
secretario de Finanzas, Eduardo Setti, anunció
que se acelerará la recompra de deuda: “La suba de tasas de la Fed generó una
situación de caída general en los mercados emergentes que nos da una
oportunidad para seguir consolidando el proceso de recompra. Hoy estaremos
presente en el mercado con un 20% dentro del programa anunciado”, publicó el
funcionario en su cuenta de Twitter.
Otro de los temas que ocupa gran
parte de la agenda del ministro por estas horas es la búsqueda de dólares para
fortalecer las reservas del Banco Central por distintas vías. En ese
sentido, anunciará un nuevo programa con el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) y buscará acelerar las iniciativas planteadas
en el acuerdo de integración con Brasil, en el que también trabaja el embajador
Daniel Scioli.
La hoja de ruta también tiene marcado
un acuerdo de precios con el rubro educación que
incluye una pauta de incrementos máximos para las cuotas de los colegios
privados del 3,5% mensual. Cómo anticipó Ámbito, también se multiplicarán los
convenios con las provincias para darle escala al financiamiento productivo en
el territorio con una serie de créditos subsidiados que apuntan a incrementar
las exportaciones, sustituir importaciones y fomentar a sectores
“estratégicos”.
La respuesta de Rubinstein
El secretario de Programación
Económica defendió el plan del Gobierno a través de un comunicado que publicó
en su cuenta de Twitter. La argumentación del viceministro estuvo centrada en
el perfil en moneda nacional de las emisiones de esta administración: “A diferencia del período 2016/2019, en que se emitía
mayoritariamente deuda en dólares, hoy el mercado de deuda en pesos constituye
la principal fuente de financiamiento del Tesoro”, sostuvo el funcionario.
En esa línea, detalló que “el Gobierno no se endeudó con el exterior y
además reestructuró más de u$s100.000 millones de títulos de deuda en moneda
extranjera, renegoció el préstamo stand by de 2018 con el FMI por más de
u$s44.000 millones y también consiguió un nuevo acuerdo con el Club de París”. |