Según una encuesta
realizada por la Cámara Argentina de Comercio entre más de 200 empresas, en su
mayoría pymes importadoras de materias primas, bienes intermedios y de capital,
la mayor parte de las firmas solo consiguieron que les aprobaran menos del 25%
de las licencias de importación presentadas
bajo el nuevo sistema SIRA.
Además, las que obtuvieron la autorización pueden llegar a tener demoras de
hasta 90 días en su aprobación.
Esta situación,
según la CAC, hace que el 93% de las firmas consultadas haya reducido su
nivel de stock y ventas y han visto afectado su normal funcionamiento.
"Este panorama incierto se ve agravado también por la
falta de financiación del exterior, ya que el propio sistema de importaciones
exige, en ciertas condiciones, a las empresas que los pagos se efectúen a 90 días, por lo que es necesario contar con
financiamiento del exterior", agregó.
En tal sentido,
"el 61% de las respuestas indicaron que se encuentran con dificultad para
conseguir dicha financiación, algo que afecta aún más las operaciones de
comercio exterior", indicó la Cámara en un comunicado. A pesar de la
situación, al momento de la encuesta (enero 2023), el 85% de las compañías
no habían tenido contacto con la Secretaría de Comercio.
"La misma
Secretaría envió a todas las importadoras un Excel con 'proyecciones de
importación 2023' para que las empresas completen con las estimaciones de
importaciones para el corriente año", agregó la CAC.
Desde la entidad
indicaron que las SIRA no son la única traba que encuentran para poder
importar. "Existen otros obstáculos, como la Capacidad Económica
Financiera (CEF) y los inconvenientes que surgen de la Cuenta Corriente Única
De Comercio Exterior (CCUCE)", explicaron.
Importaciones:
caída y medidas cautelares
El titular de la
Dirección General de Aduanas (DGA), Guillermo Michel, destacó
que desde la implementación en octubre último del Sistema de Importaciones de
la República Argentina (SIRA) se desistieron reclamos a través de medidas cautelares por hasta
u$s2.600 millones.
El SIRA, que
reemplazó al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI), entró en
vigencia el 17 de octubre del año pasado, con el objetivo de dar un mayor
ordenamiento y trazabilidad completa a las operaciones y evitar casos de
sobrefacturación, uso abusivo de cautelares y otros mecanismos irregulares.
"La mayoría de las empresas que habían presentado
SIMI y las tenían pendientes de resolución fueron desistiendo, y de las SIRA
presentadas desde entonces no hay una sola cautelar que hayamos perdido", enfatizó Michel.
El funcionario
explicó que los importadores cedieron sus pretensiones porque
"se dieron cuenta de que a la larga iban a perder" producto de los
controles efectuados en el SIRA y ante el riesgo de denuncias por "uso
abusivo de cautelares", lo cual podría dejarlos fuera del nuevo esquema y
sin autorizaciones para importar.
El 60% de las
cautelares estaba concentrado en 100 empresas, en su mayoría de los rubros
textil y electrónico, refirió Michel.
Informe de Aduana: los números
En el mismo
encuentro, el funcionario destacó un reciente informe publicado por el
organismo, en el que se detalla que los cargos y las multas a las empresas,
tanto por maniobras de sobrefacturación de importaciones
como subfacturación de exportaciones, escalaron a u$s1.018,4 millones en
el segundo semestre de 2022, 667% más que en los seis meses anteriores.
Mientras en el
período comprendido entre enero y junio la Aduana analizó 14.134 operaciones
por un monto fiscalizado (monto FOB) total de u$s896,4 millones, aplicando
cargos suplementarios y multas por u$s132,7 millones, de julio a diciembre, las
acciones se duplicaron "de manera sustancial", hasta 33.150
operaciones, y el monto FOB creció 430% hasta alcanzar los u$s4.747,4 millones.
Las operaciones se
enfocaron principalmente en las importaciones: en el primer semestre se
habían analizado 10.956 importaciones y en el segundo la cantidad subió a
26.953.
Asimismo, las
multas en exportaciones registraron un mayor aumento (4.476%) y las
empresas debieron afrontar cargos por u$s613 millones; en importaciones, las
multas ascendieron a u$s405,2 millones (239%).
Los rubros más
significativos sobre los que recayeron las acciones por parte de la
Aduana son minería, productos agropecuarios, bienes de capital, insumos
médico-sanitarios y agroquímicos.
Al respecto, desde
el organismo enfatizaron que los casos "encuentran un denominador común:
la triangulación comercial nociva, que impacta en el egreso indebido de
divisas".
Se trata de
operaciones comerciales con facturas de compra emitidas desde Estados Unidos,
fundamentalmente, y desde Hong Kong, Uruguay y Panamá, en menor medida. |